CARACTERISTICAS DEL BUEN INTÉRPRETE

"Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios". (Juan 3:3).

Toda institución seria tiene un reglamento interno que rige el desarrollo de sus funciones. Asi, el intérprete de la palabra de Dios, debe tener ciertas características para entender lo que lee. Por ejemplo, el eunuco de Hechos 8, no entendía lo que leía, hubo necesidad que alguien le explicara para comprender la lectura. Hoy vamos a ver algunas características que necesita todo intérprete de la palabra de Dios para entender correctamente la Escritura.

1. Haber nacido de nuevo.

Solo alguien que haya recibido a Jesús en su corazón puede entender las Escrituras. El apóstol Pablo nos dice en 1 Corintios 2:14 lo siguiente:

"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente".

El hombre natural o común no tiene a Dios en su vida, por lo tanto, no puede entender por más que se esfuerce, las cosas espirituales. Note que no dice "no quiere entender", sino "no puede entender"; lo cual nos habla de la incapacidad del hombre perdido para entender las cosas de Dios. Además dice que para él "las cosas de Dios" (la mayoría de las doctrinas cristianas) "son locuras", en el griego significa estupidez o desvarío. Por ello al apóstol Pablo en una oportunidad le dijeron: "Pablo las muchas letras te vuelven loco" (Hechos 26:24)

2. Perseverar para encontrar la verdad. (Juan 8:31-32).

"Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres".

La mayoría de los cristianos recordamos la frase "y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres", olvidándonos del verso 31, especialmente la parte donde dice "Si vosotros permaneciereis en mi palabra". Esto nos habla de perseverar en la lectura y estudio de la palabra de Dios. El Señor no está dispuesto a revelar, o dar a conocer la verdad, fuera de las Escrituras. Veamos algunas citas bíblicas en donde se habla acerca de la importancia del contacto diario y constante con la Biblia.

"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ella estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas." Deuteronomio 6:6-9.

"Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien". Josué 1:8.

"En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti" Salmos 119:11

"¡OH, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, porque siempre están conmigo. Más que todos mis enseñadores he entendido, porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos". Salmos 119:97-100.

"¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca." Salmos 119:103.

"Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino". Salmos 119:105.

"La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples" Salmos 119:130.

"Sumamente pura es tu palabra, y la ama tu siervo". Salmos 119:140.

"Me anticipé al alba, y clamé; esperé en tu palabra. Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus mandamientos". Salmos 119:147-148.

"Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos". Salmos 119:162.

"Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo". Salmos 119:165.

"Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza". 1 Timoteo 4:13.

"Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos". 2 Timoteo 4:13.

3. Vivir el mensaje. (S.Juan.13:17).

"Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis".

Recuerdo las palabras de un profesor de Teología, Guillermo Méndez Salic (SETECA) que en mis días de seminarista nos decía: "El órgano vital de la comprensión bíblica es la Obediencia, siempre la Obediencia..."

Cuando investigamos el propósito del mensaje de las Escrituras Sagradas llegamos a la conclusión final que es un libro escrito para ser practicado, vivido y transmitido a los demás. Jesús dijo "bienaventurados seréis si las hiciereis". En otras palabras, el primer beneficio de la aplicación de las Escrituras en la vida diaria es ser bienaventurado, sumamente feliz y dichoso.

La Biblia es el manual escrito por el fabricante (creador) de nuestras vidas, con el propósito de guiarnos a una vida llena de significado y propósito. La felicidad y la dicha verdadera dependen entonces de lo que hagamos con los consejos y la guía del supremo manual de Dios.

4. Formarse el hábito de la lectura bíblica, y por lo tanto una vista panorámica de toda la Escritura.

Es indispensable y prioritario que todo hijo de Dios pueda tener un plan bíblico de lectura. Las Sagradas escrituras deben ser leídas desde el Génesis hasta el Apocalipsis, ninguna parte de ella es de desechar puesto que:

Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra"

2 Timoteo 3:16. ¿Cuánto tiempo destina usted en el día para leer provechosamente su Biblia de principio a fin? ¿Tiene un plan sistemático de lectura bíblica? ¿Cuántos capítulos está dispuesto a leer por día? Pasamos horas frente al televisor, al periódico o escuchando nuestra música favorita. Sin embargo, la mayor parte de nosotros ni aun sabemos los nombres de los libros de la Biblia, menos aún acerca de lo que tratan.

A veces perdemos de vista el hecho de que los grandes hombres de Dios eran devotos escudriñadores de la palabra de Dios. Por ello, el contacto directo y personal con el libro de Dios es el principal medio de crecimiento y fortaleza espiritual.

Jorge Muller, líder del movimiento de los hermanos en Inglaterra (Plymouth Brother) y fundador del primer orfanato en el mundo en la ciudad de Bristol, dijo lo siguiente: "Creo que la razón principal por qué he sido mantenido en un fiel y útil servicio es que he sido un amante de la Sagrada Escritura. Ha sido mi costumbre leer la Biblia entera cuatro veces al año, en un espíritu de oración, para aplicarla a mi corazón y para practicar lo que allí encuentro. Durante sesenta y nueve años he sido un hombre feliz, feliz, feliz."

Recuerda, tu plan de lectura bíblica debe abarcar la Biblia entera, porque toda ella es la palabra de Dios. La Biblia entera puede llamarse muy apropiadamente la historia de Cristo. El Antiguo Testamento prepara el camino para Su venida. Los cuatro Evangelios cuentan la historia de Su vida terrenal. Las Epístolas explican Sus enseñanzas, y el Apocalipsis, su reino futuro en este mundo y la eternidad.

En 1 Timoteo 4:13 encontramos que el apóstol Pablo le recomienda a su hijo en la fe Timoteo lo siguiente: "Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza".